24 noviembre 2009

RELACION DE AYUDA


Cada persona que está en la profesión de ayudar a otros psicológicamente o espiritualmente, tiene que recordar continuamente que su consejo es auténtico solamente si sale de su propia experiencia. Si sale solo de su conocimiento puede ayudar en algunas cosas superficiales, pero no puede traer la transformación a la vida de las personas.
OSHO

15 noviembre 2009

EL CAMINO PARA EL AMOR



Sólo cuando estás bien contigo mismo puedes estar bien con los demás. Sólo cuando manejas tu soledad puedes manejar una relación. Necesitas valorarte para valorar, quererte para querer, respetarte para respetar, y aceptarte para aceptar, ya que nadie dá lo que no tiene dentro de sí. Ninguna relación te dará la paz que tu misma no crees en tu interior. Ninguna relación te brindará felicidad que tu misma no construyas. Solo podrás ser feliz con otra persona cuando seas capaz de decirle bien convencido: “No te necesito para ser feliz”. Sólo podrás amar siendo independiente, hasta el punto de no tener que manipular ni manejar a los que dices querer. Sólo se podrá ser feliz cuando dos personas felices se unen para compartir su felicidad, no para hacerse felices la una a la otra. Para amar necesitas una humilde autosuficiencia, necesitas autoestima y la práctica de una libertad responsable. Pretender que otra persona nos haga felices y llene todas nuestras expectativas es una fantasía narcisista que sólo trae frustraciones. Por eso, ámate mucho, madura, y el día que puedas decirle a la otra persona “Sin ti me lo paso bien”, ese día estarás más preparado para vivir en pareja. Qué tema el del amor… Quién puede amar así? Nos hemos educado en la idea de la “media naranja”, en que somos seres incompletos que necesitamos del otro para hallar la sensación de plenitud. Entonces aparecen frases como “el otro me hace sufrir”, “el otro no me comprende” y permanecemos atados a relaciones donde seguimos esperando que algo externo a nosotros cambie, y nos traiga la paz, el equilibrio, el amor, la felicidad. Nada encontraremos en el otro si primero no lo hallamos en nosotros. Es un largo proceso que puede tomarnos toda la vida, y al transitar ese camino, nos encontramos con partes nuestras que preferiríamos no reconocer, con dolores, con miserias personales… pero vale la pena. Antes de acudir al encuentro del otro, deberíamos intentar el encuentro con nosotros mismos…

12 noviembre 2009

LA NARIZ NOS HABLA



La nariz representa simbólicamente el poder, el orgullo, la curiosidad, la intuición, la personalidad (la imagen que uno muestra de sí mismo) la inspiración y la espiritualidad.
A través de los distintos tamaños y variaciones podemos conocer muchos aspectos del ser humano.
“Llevar alta la nariz” es símbolo de orgullo. Una persona con la nariz “aguileña” suele tener un carácter muy riguroso y cierta hipocresía.
Una nariz “respingona” suele decirse que va siempre a su aire.
La nariz larga y afilada tiene la tendencia a meter las narices en todas partes.
Una nariz cubierta de “verrugas” nos recuerda la imagen de la bruja, un ser maligno y lleno de peligro.
Una persona alcohólica tendrá la nariz de color rojizo; mientras que una nariz ligeramente curvada denota elegancia y una nariz “basta” es sinónimo de terquedad, etc.
La nariz también nos puede servir de guía: “guiarse por el olfato”. O para conocer a alguien y coger confianza, “olfatear, olisquear”.
La nariz representa nuestra intuición, “tener olfato para los negocios”, “oler de lejos un problema”, darnos cuenta de que un “asunto huele mal”.
La nariz también nos habla de mentira o de verdad, como en el cuento de Pinocho.
Es también curiosidad, como cuando uno "mete la nariz en los asuntos de otro"
La nariz tambien nos habla de rechazo, "estoy hasta las narices" de "ese individuo apestoso",etc.

Extraido de mi libro Conocernos ¿que nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?

10 noviembre 2009

VIVE IGUAL QUE MEDITAS


Que la gente se siente a meditar es hermoso, a casi todo el mundo le vendría bien sentarse un rato a meditar en silencio todos los días, ya fueran veinte minutos o cuarenta. No obstante, cuando hablo de meditación no me refiero a lo que hacemos cuando nos sentamos formalmente. La meditación también tiene que ver con la vida y la forma de vivir. Si solo aprendemos a meditar bien cuando estamos sentados, por muy profunda que sea la meditación no llegaremos muy lejos. Los años me han permitido comprobar que incluso los meditadores buenos se olvidan de su meditación cuando se levantan del cojín...La Meditación Autentica es algo que vive realmente en nosotros; es dejar de manipular y permitir que todo sea tal y como es. Podrás estar conduciendo y permitir que todo sea tal y como es. Podrás permitir que el tráfico sea "lo que es". Podrás practicar permitiéndote sentir lo que sientas. Podrás dejar que el tiempo sea como es. O podrás experimentar la próxima vez que veas a tu amigo o a tu amante. ¿Qué sucede cuando te encuentras con esta persona y permites que sea totalmente lo que es? ¿Qué sucede cuando me permito ser completamente lo que soy? ¿Qué ocurre? ¿Cómo nos implicamos? ¿Que cambia? Así que la Meditación Autentica puede ser una meditación muy activa, una meditación muy comprometida.De hecho, debemos ver la meditación como algo que va más allá de cuando estamos sentados en un lugar tranquilo. Si no, la espiritualidad y nuestra vida cotidiana se convertirán en dos cosas distintas. Ése es el engaño fundamental: creer que existe algo llamado "mi vida espiritual" y otra cosa "mi vida cotidiana". Cuando nos despertamos a la realidad descubrimos que todo es igual. Todo es la expresión ininterrumpida del Espíritu (Conciencia).¿Qué pasaría si tu vida, y no solo el rato que pasas meditando, se basase en permitir que todo fuese “lo que es”?. Supondría una revolución en la vida de casi todo el mundo....Implica permitir que todo sea lo que fue y lo que es ahora, y lo que podría ser. ¿Qué pasaría si basases la vida, todas esa horas en las que no estás sentado en silencio, en permitir que todo fuera “lo que es”.Si lo hicieras toda tu vida podría volverse muy interesante. Pues la meditación es segura. Te sientas en tu cojín, en tu silla y te haces un ovillo en tu postura preferida, ¿verdad? Te da seguridad; es como regresar al útero, y eso es maravilloso pues descubres un lugar seguro, un lugar que nadie te puede quitar, y eso resulta agradable. Es realmente agradable. Pero cuando empezamos a abrirnos y consideramos la meditación, más allá de un lugar seguro, una forma de afrontar la vida, esta se vuelve muy interesante, ¿no? Empezamos a dejar de resistirnos a la experiencia, y empezamos a descubrir algo muy potente y poderoso.Comenzamos a descubrir lo esencial, la verdad de nuestro ser. Empezamos a descubrir que nuestra naturaleza esencial, la Conciencia, siempre permite que todo sea “lo que es”. Por eso meditamos de esta forma pues la Conciencia ya lo está haciendo así, permite que todo sea “lo que es”. La Conciencia no se resiste a nada. La Conciencia no se enfrenta a “lo que es”. ¿Te has dado cuenta? La Conciencia o tu verdadera naturaleza, permite que todo sea “lo que es”. Si estas teniendo un buen día, tu verdadera naturaleza te deja tener un buen día. Y si estas teniendo un día horrible, tu verdadera naturaleza no se pone en medio como un obstáculo, ¿verdad? Permite que sea lo que es. Aunque esa sea su base, la Conciencia va más allá.He comprobado que una de las claves para ser verdaderamente libre es vivir igual que medito. Cuando permitimos que todo sea realmente lo que es, cuando nos permitimos esta atmosfera interior, esa actitud interna de no aferrarnos a nada, ese espacio resulta muy fértil; es un estado de consciencia muy potente. Esos momentos de entrega te darán la oportunidad de recibir algo creativo. Es el espacio en el que surge la visión, la revelación. Así que no se trate de dejar que todo sea lo que es a modo de simple objetivo, sino como una meta. Si lo conviertes en un objetivo te perderás la esencia, que consiste en permitir que todo sea simplemente como es; esa es la base, la actitud subyacente.Desde esta actitud podrán suceder muchas cosas. En ese espacio surgirá la sabiduría, los “ajas”. En ese espacio recibiremos el regalo de lo que necesitemos ver. Es el espacio donde la totalidad de la Conciencia, y no solo una pizca de nuestra consciencia mental, podrá informarnos, Y, por último, es el espacio en el que surgirá la Conciencia. Es el espacio en el que nos daremos cuenta de que somos Conciencia, el material no manifestado del Ser.

Extraido del libro "Meditación Autentica" de Adyasanti



06 noviembre 2009

LA PROSPERIDAD


La prosperidad es la experiencia de tener mucho de lo que verdaderamente necesitamos y queremos en la vida, tanto en el plano material como en otros.
Lo importante es comprender que la prosperidad es una experiencia interior, no un estado externo, y que esta experiencia no está ligada al hecho de poseer una suma de dinero determinada. Aunque la prosperidad está relacionada con el dinero, no es causada por el dinero. Mientras ninguna cantidad de dinero puede garantizar la experiencia de prosperidad, es posible sentirse próspero en prácticamente cualquier nivel económico, excepto cuando somos incapaces de satisfacer nuestras necesidades básicas.
Hay tres puntos de vista comunes sobre el dinero y la prosperidad:
El punto de vista materialista.
Creemos que el mundo físico, material, es lo real e importante, y que nuestra satisfacción y plenitud proviene de aquello que nos rodea. El objetivo es completamente externo. El dinero es la clave para obtener lo que deseamos del ámbito físico. Para alcanzar el éxito y la felicidad, tratamos de amasar una fortuna que nos permita tener las cosas que queremos e influir en el mundo de la manera que deseamos.
El punto de vista espiritual religioso.
La tradición espiritual religiosa occidental nos dice que el mundo material es esencialmente un lugar de tentación, pecado y sufrimiento, por el cual tenemos que pasar para llegar a un lugar mejor –el reino de los cielos- después de la muerte.
La tradición espiritual religiosa oriental nos enseña que el mundo material es sólo un espejismo. La meta es “despertar” e ir más allá de la forma física. En ambos casos, el reino físico se concibe como una prisión, una limitación, algo que hay que trascender.
Aquellos que consagran su vida al espíritu mantienen este punto de vista, renuncian al mundo con el fin de superar su apego a los objetos, en particular al dinero y las posesiones materiales. Tanto en Oriente como en Occidente, los devotos religiosos hacen voto de pobreza y renuncian a todas sus posesiones, excepto las más básicas. Confían en que Dios proveerá a través de la Santa Iglesia o de las personas a las que sirven. Con distintos grados de éxito, procuran trascender sus propios deseos y necesidades de comodidad material, seguridad, poder, sexualidad, etcétera.
Según esta filosofía, la plenitud proviene del plano espiritual. La prosperidad es, pues, la riqueza de la experiencia del espíritu. El objetivo es completamente interno.
Desde el punto de vista materialista, la estrategia para crear prosperidad es “tener más”. Cuanto más poseas, más feliz serás. Según la perspectiva espiritual religiosa, la estrategia para alcanzar la prosperidad es “necesitar menos”. Cuanto menos necesites, más feliz serás.
El punto de vista de la Nueva Era.
Existe otra filosofía, muy extendida en los círculos de la Nueva Era. Según este punto de vista, el mundo exterior es un reflejo del mundo interior; el ámbito físico es un espejo de nuestra conciencia. “Nuestra vida refleja nuestros pensamientos”, reza un dicho popular. Si comenzamos a asumir la responsabilidad de cambiar nuestros pensamientos, nuestra experiencia de la realidad también cambiará.
Según esta teoría, vivimos en un universo espiritual de infinita abundancia. Sólo estamos limitados por nuestros pensamientos y creencias sobre la realidad. El dinero es un reflejo de nuestra conciencia, y nosotros mismos creamos nuestra experiencia con el dinero. Cualquier problema que tengamos con respecto al dinero o a la prosperidad es un reflejo de nuestros pensamientos negativos y de nuestra creencia en la limitación. Tendremos una riqueza ilimitada a nuestra disposición si estamos dispuestos a cambiar nuestra forma de pensar.
Esta perspectiva pretende tender un puente entre el interior y el exterior. La estrategia para crear la prosperidad es “cambie su forma de pensar, ábrase a la infinita abundancia del espíritu, y tendrá todo lo que desee”.
Limitaciones de cada punto de vista.
Estos tres puntos de vista generalistas contienen elementos de verdad para alcanzar nuestra verdad personal, que será la única que nos permita conocer la verdadera prosperidad, la nuestra.
El punto de vista materialista puede ayudarnos a desarrollar habilidades que necesitamos para sobrevivir y triunfar en el mundo físico. Nos enseña a satisfacer las necesidades de la familia y la comunidad. Esta perspectiva nos enseña a sentirnos cómodos con nuestra capacidad para influir en el mundo que nos rodea. Nos enseña a respetar y honrar el plano físico de la existencia.
El problema de esta filosofía es que se centra exclusivamente en lo exterior. Niega la importancia de los planos interiores y nuestras necesidades espirituales, intelectuales y afectivas. Cuando tenemos este punto de vista, buscamos plenitud sólo en el ámbito de lo material, y eso nunca es suficiente.
A la larga, esta filosofía conduce a un sentimiento de vacío y desencanto, porque por muchas cosas que tengamos nuestras necesidades interiores seguirán insatisfechas.
El punto de vista espiritual religioso ofrece una vía de escape de la trampa materialista. Reconoce nuestra profunda necesidad de sentirnos conectados con el espíritu y parte de algo más grande, superior a nuestra existencia física individual. Nos ayuda a explotar y descubrir un significado, un propósito y una plenitud más profundos, lo que contribuye a superar la obsesión por el plano material.
Por desgracia, al caer en el extremo opuesto se crea otra trampa. Se niega la importancia de las facetas física y emocional de nuestro ser, que constituyen una parte importante de lo que somos. Como seres espirituales, hemos escogido venir al mundo porque aquí debemos experimentar algo muy importante y significativo. Si negamos nuestras necesidades físicas y emocionales, creamos un terrible conflicto en nuestro interior. Deseamos y necesitamos estar en el plano físico, explorarlo, desarrollarlo y aprender en él.
Las mayoría de los adeptos a la filosofía espiritual religiosa sufre un tremendo conflicto interior. En la búsqueda del desarrollo espiritual (léase el tema el anhelo espiritual), procuran “elevarse” por encima de la experiencia humana. Tratan de no desear y no necesitar, pero como seres humanos que son, desean y necesitan muchas cosas. Se debaten entre la añoranza de plenitud espiritual y las necesidades humanas, o quizá incluso entre esa parte de cada uno que desea la salvación eterna y la parte que desea gozar en el presente.
Debemos tener fe y honrar todos nuestros sentimientos y necesidades profundos, que son todos lo que nacen desde el discernimiento. Nuestros sentimientos formados en la reflexión constituyen la forma en que el alma nos guía por el camino de la vida. Sólo podemos experimentar en este plano la verdadera prosperidad si reconocemos y abrazamos todas nuestras facetas –espiritual, mental, emocional y física- en lugar de crear conflictos entre unas y otras.
La filosofía de la Nueva Era está en el buen camino en muchos aspectos. Es verdad que nuestra vida refleja nuestra conciencia. El mundo exterior es nuestro espejo. A medida que crecemos, aprendemos y nos hacemos más conscientes, nuestra experiencia de la realidad externa se modifica para reflejar los cambios. No cabe duda de que la relación con el dinero y la experiencia de prosperidad refleja nuestro proceso interior.
Sin embargo, esta filosofía suele entenderse y expresarse en términos demasiado simplistas y se ocupa exclusivamente de las cuestiones prácticas que la mayoría de nosotros encuentra en la búsqueda de la prosperidad.
Nos dicen que “cambiar nuestros pensamientos” cambiará la experiencia de la realidad y nos traerá prosperidad. Sin embargo, el dinero y la prosperidad no se limitan a reflejar los pensamientos; reflejan un estilo de vida. No somos solamente mentes; también somos sentimientos, almas y cuerpos. Para experimentar la verdadera prosperidad, debemos sanar y desarrollar todas las facetas de nuestro ser.
No creo que todos los seres humanos estemos destinados a poseer una riqueza ilimitada. En el plano espiritual hemos escogido distintas metas y misiones en esta vida. Algunos estamos aquí para aprender a vivir con sencillez y alegría con poco dinero. A algunos se les plantea el reto de aprender a equilibrar las necesidades personales y familiares con unos ingresos moderados. Otros quizá estemos destinados a ganar y administrar grandes sumas de dinero y a tener un gran poder económico. El proceso es esencialmente el mismo: aceptar los retos de la vida en el aspecto económico y en otros y desarrollar la capacidad para crear y experimentar prosperidad.
La verdadera prosperidad no se crea de la noche a la mañana. En efecto, no es una meta fija, un sitio al que se llega al final del camino o un estado que se alcanza un día determinado. Es un proceso continuo de búsqueda de plenitud que se prolonga toda la vida.
Todos tenemos ideas, actitudes, creencias y pautas emocionales que limitan nuestra experiencia de prosperidad. La baja autoestima, la sensación de escasez, el temor al fracaso o al éxito y los sentimientos encontrados hacia el dinero son factores que, entre otros, pueden convertirse en obstáculos en el camino hacia el desarrollo y la plenitud.
Asimismo, cada uno de nosotros desarrolla ciertas energías y niega otras, lo que nos deja desequilibrados y mal equipados para lidiar con ciertos aspectos de la vida.
La mayoría de estas creencias y pautas son inconscientes; no las advertimos, y sin embargo controlan nuestra vida. Sólo cuando comenzamos a tomar conciencia de ellas, se nos presentan auténticas oportunidades de elegir cómo deseamos vivir.
El reconocimiento de lo que no funciona en nuestra vida es el paso más importante en nuestro desarrollo. También es el más difícil e incómodo. Advertir un problema nos permite iniciar un proceso para superarlo. Sin embargo, la sanación lleva tiempo y requiere de constancia y esfuerzo.
Es difícil hacerlo sin autocriticarse. Debemos comprender la importancia de la toma de conciencia. Cuando no se es consciente de una conducta, se repite una y otra vez sin obtener ningún beneficio. De otra forma, cuando la hace conciente y se sorprende repitiendo dicha conducta, puede aprender muchas cosas. Siente el dolor que conlleva y se vuelve capaz de explorar nuevas formas de afrontar la misma situación. Poco tiempo después, las cosas comienzan a cambiar sin que tenga que esforzarse para cambiarlas. En cuanto tome conciencia, los cambios comienzan a producirse solos.
Todos poseemos una profunda sabiduría de lo que necesitamos, de lo que es apropiado y válido para nosotros. Para acceder a ella debemos prestar atención a nuestros sentimientos e intuición. Necesitamos aprender a escuchar nuestra voz interior y a confiar en ella. Incluso si cometemos errores, debemos hacerlo para desarrollarnos y evolucionar.
La Página de la Vida

04 noviembre 2009

TESTICULOS (problemas en los)


TESTÍCULOS: Son las dos glándulas que producen las hormonas masculinas y los espermatozoides. Simbolizan el principio masculino, la paternidad, la virilidad, la sexualidad, la fertilidad y la creatividad.
En los testículos se reflejan todos los miedos, inseguridades y dudas respecto a la condición de hombre, respecto a la sexualidad y la impotencia.
Las molestias en los mismos afectan al hombre en su entidad y en su esencia y no lo soporta bien, incluso, puede ocasionarle un trauma psicológico.
Los problemas en los testículos suelen aparecer con más frecuencia en los jóvenes. La TORSION del testículo se produce como consecuencia de una enorme decepción en la imagen que el joven se había hecho de su padre.
La CRIPTORQUIDIA, es decir, cuando los testículos no bajan o permanecen casi ocultos, se manifiesta en aquellos niños que no han mantenido una relación afectiva adecuada con el padre. La mayoría de las veces se trata de padres autoritarios o distantes, con el que no ha podido mantener ningún tipo de comunicación.
En el adulto, los problemas de testículos, nos hablan de miedo a tener hijos, quizás por falta de confianza en sí mismo, o miedo a realizar un proyecto, lo que puede acarrear una inflamación del testículo “ORQUITIS”.
Estas personas tienen una gran preocupación por no sentirse valiosa, creen que su vida es poco creativa, que no aporta nada.
La culpabilidad por haber mantenido una relación sexual “fuera de las normas”, también puede producir problemas en los testículos.
El cáncer se desarrolla normalmente en personas que han padecido CRIPTORQUIDIA y siguen manteniendo en silencio su dolor por la falta de comunicación con el padre.
También se puede manifestar por un pesar por un hijo, en la relación con él.
Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:
¿Sentimos que alguien nos tiene cogidos por los testículos?
¿Nos hemos dejado dominar por alguien?
¿Sentimos que hemos perdido la masculinidad?
Asumir el tema de la masculinidad y de la fertilidad y comprender su esencia.
Expresar la creatividad en otras direcciones.
Contribuir a la vida, a la creación, de manera consciente.
Tomar conciencia de que eres una persona valiosa por ti misma.
Aceptar y dar cabida a tu parte femenina a través de la aceptación y la confianza en las mujeres.
Extraido de mi libro CONOCERNOS, ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?

02 noviembre 2009

CORRUPCION


El poder no corrompe; son los corruptos los que se sienten atraídos por el poder. Son pesonas a las que les gustaría hacer cosas que no pueden hacer si no están en el poder. En cuanto llegan al poder, toda su mente reprimida se impone; no hay nada que pueda detenerles ni nada que pueda impedírselo, ahora detentan el poder. El poder no les corrompe, lo único que hace es que salga a la luz su corrupción. La corrupción ya estaba allí en forma de semilla; ahora ha germinado. El poder se ha revelado como la estación óptima para que germinase. El poder no es más que la primavera para las ponzoñosas flores de la corrupción y la injusticia que hay en su ser.
El poder no es la causa de la corrupción, sino simplemente la oportunidad para que se manifieste.
OSHO

29 octubre 2009

ESPALDA (dolor de)

La espalda y la columna están relacionadas con nuestras raíces, con los fundamentos más profundos de donde surgen nuestras creencias y nuestra escala de valores más íntimos.
Cuando nos empeñamos en cargar con las responsabilidades de los otros, cuando nos sentimos creadores de la felicidad o de las desgracias de aquellos que están a nuestro lado...supone una carga tan grande que ansiamos que alguien nos ayude y nos apoye, pero, al no contar con él, nos enfadamos y, acabamos con un dolor en la espalda. Todos los problemas de espalda se relacionan con el apoyo.
¿Me siento poco apoyado por la vida?
La espalda también simboliza aquella parte de nosotros que no vemos o no deseamos ver, la sombra; lo mismo que el avestruz, creemos que si no podemos verlo nadie podrá tampoco. Por ello mismo, la espalda puede dolernos cuando dejamos situaciones sin resolver...”a nuestras espaldas”.
Parte baja: Esta parte está relacionada con la necesidades básicas del ser humano, con su aspecto material y económico; la supervivencia, el trabajo; el dinero. También reflejan los sentimientos de inseguridad, de impotencia, de miedo, especialmente miedo al fracaso, a la pobreza, a no ser aceptado por los demás, en definitiva, miedo a la vida.
Cuando hay dolor en la parte baja de la espalda, nos indica que la persona necesita “tener” para sentirse apoyada, pero no se atreve a reconocerlo y a expresarlo. Esta parte está asociada con el tener: (tener dinero, una casa, un cónyuge, hijos, un trabajo, etc.).
Estas personas necesitan permitirse el derecho a querer tener bienes materiales o a alguien para sentirse seguros. Para lograrlo es necesario que comiencen a realizar sus demandas y empiecen a confiar en la abundancia del Universo.
Parte alta: Representa el aspecto afectivo, el apoyo a nivel emocional: ¿nos sentimos amados? ¿Estamos dispuestos a amar?
Cuando hay dolor en la parte alta de la espalda, es porque la persona sufre de inseguridad afectiva.
La manera que tiene de encontrar esta seguridad es haciendo cosas por lo demás y también la de manifestar su amor. Al mismo tiempo se siente querida cuando alguien hace algo por ella.
Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:
¿Sientes que vas cargando con todo el peso, que eres tú quien tiene que hacerlo todo? .Ha sido tu propia elección. ¿Cuál ha sido la razón, el motivo que te mueve a cargar con todo?
Nada ni nadie puede darnos la felicidad incondicional. A esta sólo se accede, a través de la aceptación incondicional de nosotros mismos.
Cuando queramos hacer algo por alguien, a quien queremos, hemos de hacerlo sólo por amor, sin esperar nada a cambio.

Extraido de mi libro Conocernos ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?


27 octubre 2009

PAZ


Siempre que te acuerdes, relájate profundamente y siéntete en paz tantas veces al día como puedas. Cuanto más lo hagas, mejor. Al cabo de unos días sentirás que, sin necesidad de hacer nada por tu parte, la paz se ha consolidado y te sigue a todas partes como una sombra.
Existen varios niveles de paz. Hay uno que lo puedes producir con sólo sentirlo, con sólo convencerte por autosugestión de que estás en paz: es el primer nivel. El segundo nivel es aquel del que te vuelves consciente de repente; no eres tu quien lo crea. Pero el segundo sólo se produce si se dá el primero; de lo contrario jamás se produce.
El auténtico es el segundo, pero el primero contribuye a despejarte el camino. Antes de que llegue la paz, a modo de requisito previo, tienes que crear una paz mental a tu alrededor. La primera paz sólo será mental, parecida a una autohipnosis: la has creado tú. Y un día, de repente, descubrirás que ha aflorado la segunda paz. No tiene nada que ver contigo ni con lo que estabas haciendo. En realidad es más profunda que tú. Surge de la fuente misma de tu ser no identificado, indelimitado y desconocido.
Sentarse, pasear...uno puede estar sentado o pasear tensamente y puede estar sentado o pasear relajadamente. Así que, hagas lo que hagas, no te olvides nunca de producir paz a tu alrededor. Pero ése no es el objetivo, sino sólo el medio. Una vez que hayas creado la paz, algo del más allá vendrá a colmarla. No será producto de tu esfuerzo y, en cuanto llegue, podrás abandonar el método autohipnótico. Ya no será necesario.
OSHO